Ejercicio de seguridad completado
Esto fue una simulación de phishing
La invitación al encuentro de fin de año formaba parte de un ejercicio controlado de concientización.
¿Qué estábamos evaluando?
Si la confianza en una comunicación aparentemente enviada por la dirección de la compañía reduce la validación del remitente.
Si un beneficio o actividad familiar genera mayor disposición a hacer clic.
Si estamos dispuestos a suministrar información personal en un sitio no verificado.
Si revisamos el dominio antes de completar un formulario.
¿Por qué esta información es importante?
Una dirección de residencia puede revelar dónde vive una persona.
El número celular puede utilizarse posteriormente en ataques por SMS o llamadas fraudulentas.
La información familiar puede utilizarse para crear ataques de ingeniería social mucho más personalizados.
El hecho de conocer el nombre de un directivo no demuestra que el mensaje haya sido enviado por esa persona.
Antes de entregar información personal:
verifica el remitente, revisa el dominio, confirma que el proceso sea legítimo y, ante la duda, consulta por un canal interno conocido.